dilluns, 10 de setembre del 2012

6 días variaditos

08.09.2012

 

Hace ya 5 días que no escribía, así que hoy voy a intentar resumir lo más destacado tanto como pueda.

 
 

Lunes día 3. Cambio de Hostel y encuentro con la policía.

No entraré en detalles del porqué de mi cambio pero la cuestión es que fue a peor. Y la primera demostración de ello fue que al volver de dar una vuelta, tras haber dejado primero la mochila, me topé de morros con un fornido policía, como los de las películas, que estaba llamando al "telefonillo" de mi hostel y preguntando, según me pareció entender, por la habitación 101, LA MIA!!!. Como mi inglés es el que es pensé que lo habría entendido mal. Bueno, nos abren y el representante de las fuerzas del orden sube ligerito las escaleras. Yo, a mi paso, me dirijo a mi habitación y alli me lo encuentro, llamando a MI puerta (y la de tres chicas más). Nooo, siii ... A saber en que sitio me había metido. Me mira y me pregunta:

Poli: es usted de esta habitación?

Yo: si

P: se encuentra bien?

Yo: sssiii

P: ha llamado usted a la policía?

Yo: no

P: hay alguien dentro de la habitación?

Yo: no lo sé

P: puede abrirme?

Yo: enséñeme su placa! Jajaja, no, es broma. Yo: si, si

P: (echando mano a la cartuchera) espere que entre yo a revisar que todo esta bien

Entra y al rato yo me asomo y lo veo subido mirando en las literas superiores. Al final sale y me mira a mi, y a las dos chinas que regentaban el albergue, que a este punto ya estaban conmigo y con cara de espanto. Y vuelta a empezar:

P: (mirándome) está usted segura de que se encuentra bien?

Yo: si

P: y seguro que no ha llamado usted a la policía?

Yo: seguro, si solo he estado un minuto en la habitación para dejar mi mochila

China: debe haber sido un error

P: alguien ha llamado a la policía desde la habitación 101 de este hotel.

China: y qué ha dicho? Le pasaba algo?

P: no sé, ha colgado, pero comprobamos todas las llamadas

China: debe haber sido un error de alguna de las chicas que estaba aquí

P: ok. Adios.

Y ya está! Pero, claro, el susto ya te lo has llevado, porque cuando echó mano al cinto yo me aparté de la puerta pensando "a ver si nos van a recibir a balazos" (ver tanta película no es bueno). En fin, que control!

 
 

Martes día 4. María, la colombiana

 
 

María es una simpática colombiana de 20 años a la que conocí el día anterior en la habitación (bueno, conocí a 2, pero una se iba aquella misma tarde) y con la que después de hablar un ratito decidimos compartir el día visitando el Golden Gate. Pasamos un buen rato, yo haciéndole fotos, y fotos, y más fotos (porque la niña era exigente con su imagen, y, claro, cualquier foto no servía) y llegando hasta desde donde había una buena vista del famoso puente, que estaba tapado, como casi siempre. Me enteré, y me demostró ampliamente, su fobia a los pájaros (que no paraban de rondarnos durante toda la comida) y luego la acompañé al hostel de nuevo porque ya se iba. Vale, vale, si no lo pongo se va a enfadar (y espero verla de nuevo en Chicago): yo la aguanté con lo de las fotos, pero ella tuvo que subir varias cuestas empinadísimas, y luego volverlas a bajar, porque YO me equivoqué con las indicaciones. Fue un palo, lo reconozco. Ala, ya lo he puesto. María, contenta? :)

 

Miércoles día 5 y Jueves día 6. Viaje en autobús.

 

 

Después de pasar la mayor parte del día dando vueltas por la ciudad, por la tarde me fuí para la parada del autobús que me había de llevar a San Diego. Conato de pelea con un tiarrón diciéndole al de seguridad : hey, man, what's your fucking problem?!!!. Bueno, quedó en nada y al momento yo ya emprendía mi viaje de 11 horas en un autobús plagado de mexicanos que iban para Tijuana, y en el que transcurrieron las horas más o menos veloces entre cabezazos en mil y una posturas diferentes. Menos mal que son autobuses modernos y te puedes distraer con el ordenador. Cada asiento tiene enchufe y conexión wifi. Ideal!

El jueves, ya en San Diego, solo dí una vuelta por mi nuevo barrio y a dormir prontito.

 
 
 
 
 
 

Viernes día 7. Balboa Park y primeros dolores

 
 
 

Ayer, después de levantarme temprano y desayunar (incluido en el precio y cocinado cada día por el recepcionista de turno), me marché hacia Balboa Park, un gran parque que alberga 18 museos, varios jardines, bares, restaurantes, teatro, zona de ocio y hasta, en teoría, uno de los mejores zoológicos del mundo. Los edificios que te encuentras son todos de un estilo colonial español. Un lugar ideal para pasar el día. Bonito

 
 
 
 

Pero lo más destacado fue que al salir del hostel, y cuando no había recorrido más de 300 o 400 metros, empecé a notar como un dolor en el riñón. Cuando llegué al parque, practicamente una hora después, casi no podía ni andar y tenía un dolor fuerte que me tenía un poco mareada. Me estiré en el cesped y tras media hora aproximadamente, y viendo que no se me pasaba y que me dolía mucho, decidí volver hacia atrás porque había visto una clínica cerca y en ese momento lo que menos me importaba era lo que tendría que pagar (y si el seguro me lo cubriría). Pues me levanté, empecé a andar y a los 100 metros el dolor había desaparecido por arte de magia. Fue de un paso a otro y la verdad es que ya no sentìa nada. Andé un poco más para ver si volvía y había sido solo una "pausa", pero no. Así que volví para atrás, al rato ya ni me acordaba, y disfruté de todo el parque con un día estupendo de sol.

 
 

Sábado día 8. Al médico!

 

Y hoy ha sido una "merda". Me he levantado ya con el dolor en el costado y como parecía que la cosa no iba a ser puntual, me he tomado un paracetamol y he decidido hacer uso de mi seguro médico. Una epopeya. Para resumir un poco: vueltas y más vueltas intentando encontrar un teléfono público, intercambio de mails con España, que no llegaban a destino, y al final, con el teléfono que llevo "para casos de emergencia" he conseguido la dirección de un centro médico concertado. Tren, autobús, un buen trozo caminando y he conseguido que me visitaran. Diagnóstico: infección de orina. En fin, antibiótico, paracetamol, e ibuprofeno. El antibíotico me ha costado 48 dólares y espero que la aseguradora me lo reembolse. De vuelta para el hostel he parado un par de horitas en el Old Town San Diego, zona donde se asentaron las primeras casas de la ciudad y que aún conserva parte de los edificios que se construyeron en aquel momento. Os pongo fotos. Estaban de celebración, con una exhibición "kustom" y música en directo. Con el solecito, y como me encontraba bastante bien, pues he pasado un buen rato visitando todo lo visitable. Luego en el hostel he cenado una ensalada de frutas que habían preparado para todos los huéspedes. Estupendo! Ahora a curarse.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

dijous, 6 de setembre del 2012

Para arriba y para abajo

 

03.09.2012

Estos dos días me he dedicado a recorrer la ciudad, como siempre. Andar y andar ... y me encanta. Me muevo por las ciudades como si estuviera en una nueva tienda, mirándolo todo, distrayéndome con cualquier cosa, intentando que no se me escape nada. Ahora mismo soy muy feliz, sin ninguna preocupación, solo disfrutando del momento. Lástima que todo vale dinero y esto no puede prolongarse durante mucho tiempo. Pero en fin, a lo que vamos.

Ayer me fui a hacer algunas gestiones, por un problema con una compañía de autobús, y luego enfilé toda Market street hasta llegar al barrio de "Castro", famoso barrio gay de la ciudad. Nada más llegar me doy de morros con un tio, de unos 30 y algo años, con un cuerpazo ... Y EN PELOTAS! No me lo podía creer, intenté hacer una foto disimulando, para no quedar como una "voyeur", pero no hubo manera, siempre había gente por el medio. Lo intenté, no sé cuantas fotos eliminé, nada, pero lo juro: EN PELOTAS! Y luego se le juntó otro de su misma edad, este un poco más "tirillas". Bueno, sigo caminando y en la plaza donde empieza la calle Castro, veo a 4 o 5 más, normalitos, pero bueno, también desnudos, luciendo sus atributos (a ver si entre todo lo de la foto encontrais un culo. Tiempo! Tic tac tic tac. Jajaja).

 
 

En fin, eché una foto para dedicársela a mi primo y dí una vueltecilla por el barrio que me había recibido tan bien :). Está bien, casitas bonitas, mucho colorido y muy animado. Luego me fui para el barrio de la "Misión", llamado así porque es donde se encuentra la Misión Dolores, el edificio más antiguo de San Francisco, de estilo colonial español. También muy animado. Da gusto pasear un Domingo, toda la gente se echa a la calle, hacen picnic en los parques, organizan espectáculos para las familias, vamos, un gustazo. Y encima con un tiempo perfecto, ni frio ni calor.

 
 
 
 
 
 

Después de comerme un hot dog, a tope de cebolla, queso y mostaza, otra vez a subir cuestas hasta Alamo Square, para ver las famosas casas "the painted ladys" que han salido en varias películas y series. Los turistas somos como borregos, todos allí haciendo fotos. Yo iba con una sonrisa porque me hacía mucha gracia ver a tanta gente echando fotos a las casas e imaginando a los que viven dentro. En fin. Le pedí a una chica que me hiciera la fotografía correspondiente y para casa, donde para mi sorpresa el Domingo ofrecian palomitas. Había una máquina grande que no paraba de echar palomitas y podías coger las que quisieras. Así sí!

 
 

Al día siguiente visité el Civic Center, donde está el Ayuntamiento, la Opera, la Biblioteca del Estado, varios edificios del gobierno ... y varios "sin techo" tirados por los jardines. Es raro. Se mezcla todo, sin transiciones. Pasas de una zona super lujosa, a un barrio marginal, con borrachos, drogadictos, y luego de nuevo una zona de moda, con restaurantes, etc. Eso sí, tu andando entre locos y borrachos, como si nada, como si fuera tu barrio, para que no te digan nada y rogando al cielo que se acabe ese tramo cuanto antes. :)

 
 

Bueno, días agotadores (hoy, según google maps, he rcorrido unos 18 km., yo le echaría alguno más), pero que bonito es San Francisco! Ah! Que ya lo había dicho, no?

Mañana a ver si consigo ver el Golden Gate despejado.

 

dilluns, 3 de setembre del 2012

USA - San Francisco

01.09.2012


 

Ya estoy en San Francisco. Vaya viajecito! 38 horas sin dormir! Me levanté a las 7 de la mañana del día 31 para coger mi vuelo a las 13:00 h. Volamos durante casi 13 horas y, por esas cosas raras de los cambios de horarios entre paises, cuando teníamos que haber llegado a las 2 de la mañana a Los Angeles (mi hora perfecta para ir a dormir), resulta que no, que llegamos a las 9 de la mañana, del mismo día 31!!!, o sea, nada de dormir y además 16 o 17 horas de mi vida en el espacio-tiempo, como si no hubieran existido. En fin. De momento ya estaba en Los Angeles y mi vuelo a San Francisco salía a las 12:20 h. Pues no! Vuelo cancelado. Después de rogarle a la del mostrador que no me pusiera en un vuelo del día siguiente, que era lo que ella pretendía, y esgrimiendo mi posesión de la tarjeta de "viajero frecuente" (cosa que era mentira), me puso en lista de espera y me asignó un asiento en el vuelo de las 20:30 h., por si aún no había conseguido volar. Efectivamente, así fue. En los dos vuelos que partieron rumbo a San Francisco colocaron a 20 personas de la lista de espera. Yo era la número 26 :(. Pero, bueno, por lo menos tenía plaza

en el vuelo de las 20:30, que fue retrasado hasta las 21:30, y luego retrasado hasta las 22:30, para acabar embarcando a las 23:30. Llegamos a las 00:30, peeeeero nos tuvieron 20 minutos en el avión sin poder bajar. Cuando, finalmente, llegamos a la terminal nos dirigimos a recoger el equipaje y ... Sí, por supuesto, no apareció el mio. Ves a reclamar, y menos mal que enseguida localizaron mi mochila entre los equipajes que habían llegado a primera hora de la tarde. Bueno, resumiendo: por suerte había una furgoneta que nos cargó, por 18 dólares, a varios y nos llevó a nuestros hostales, check-in y a dormir casi a las 4 de la mañana. Que bonito es viajar!!!

Menos mal que San Francisco es preciosa. Me he dado cuenta que no estoy tan mal de la memoria porque recuerdo muchos sitios de los que visitamos con Rosa y Fernando, en un fantástico viaje por el Oeste americano con un coche de alquiler. Que recuerdos!

Bueno, como iba diciendo, la ciudad es preciosa. El primer día lo he dedicado a recorrer la zona del puerto, fishermans wharf y pier 39, con sus leones marinos y la vista de la isla de Alcatraz, la famosa Lombard Street, con sus curvas, la zona de tiendas de Market Street, Chinatown y la Grace Cathedral. No he parado de andar... y de sorprenderme. Me he cruzado con un montón de gente rara; con gente chillando por la calle; vagabundos, un montón, empujando sus carritos de supermercado cargados hasta los topes; gente predicando al viento a grito pelado; cuerpos enormes... y turistas por todos lados. Esto es América!!!

Lo único que te fastidia un poco es tanta subida y bajada. Algunas calles son realmente empinadas y acabas con la lengua fuera, pero es igual porque normalmente el agotamiento vale la pena.

 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

Bueno, mañana me toca andar el doble. Ya os contaré