diumenge, 16 de setembre de 2012

Viaje a New Orleans

14.09.2012


 

Después de un viaje infernal de 40 horas en autobús he llegado a New Orleans. Se acabaron aquellos autobuses asiáticos con sus cómodas camas :). En Australia los autobuses nocturnos ya no llevaban camas, pero por lo menos eran cómodos. Aquí no. En el primer viaje que hice, de San Francisco a San Diego, pensé "hombre, pues no están mal estos autobuses de Greyhound". Eran cómodos, llevaban enchufes para conectar el ordenador y tenian Wifi , o sea, bien. Pero el viaje a New Orleans ha sido otra historia. Primero, te venden el billete como Greyhound y empiezas el primer tramo, de 5, con uno de sus autobuses, pero ya en el segundo tramo la compañía cambia a

 
"Americanos" que son peores y se acabaron los enchufes y el wifi. En el último tramo volvimos a tener un Greyhound, pero a esas alturas yo solo quería poder dormir aunque solo fuera un ratito. Yo creo que los escogen según los posibles pasajeros, si serán mayoría de "mexicanos" o no. Pero aparte de estos detalles, el viaje da mucho de que hablar por la gente que viaja con este transporte. El primer tramo, San Diego-El Paso, en realidad ya venía de los Angeles. Fue subir y ver que iba a ser un duro viaje. Mucha gente ya estaba durmiendo, ocupando los dos asientos, y por la pinta

ni se me ocurrió despertarlos, así que le pedí a una chico de color, de color negro, que me dejara pasar y me instalé allí. Al rato ya empezó el cachondeo. La vecina, una chica del mismo color que mi compañero de asiento, puso el ipod o algo similar a un volumen considerable. Considerando las horas, el conductor pidió por el altavoz

que quien fuera que tuviera la música alta que la apagara o bajara al mínimo volumen. Ella nada, a lo suyo. Al momento se oye otra vez al conductor enfadado diciendo que es el último aviso para la persona con la música alta ... y ya se lió. Ella chillándole que qué problema tenía y maldiciendo a todo ser viviente, pero, bueno, lo apaga. Al cabo de una hora, dos asientos detrás mio, un niño, que debía estar enfermo porque no paró hasta bajar, empieza a llorar. Después de unos minutos y como debía pensar la vecina que al niño, de aproximadamente un año, no le reñían como a ella, empieza a meterse con la madre diciendole que le callara. La pobre mujer intentando que el niño callara y el niño cada vez más fuerte. La vecina hablando sola y yo lo único que entendía era "fucking". Bueno, luego otro metiéndose con la vecina. En fin, un desastre, pero por lo menos las últimas horas pudimos intentar dormir, y digo intentar porque yo no conseguí encontrar una posición para ello y encima cuando me estaba quedando dormida paramos y, ala, baja al baño, y luego sube corriendo porque hay gente nueva esperando y a lo mejor te quitan el sitio.

Llegamos a El Paso y parada de casi una hora en la que no te puedes quedar en el bus. En el segundo tramo, de El Paso a no recuerdo, el protagonista es un enorme, pero ENORME chico, con una obesidad mórbida impresionante. Lleva las piernas vendadas, va con bastón, y sube, muuuuy lentamente, y al momento pide paso para salir. Resulta que necesita ir en el asiento trasero, para tener las piernas en el pasillo, pero alli hay un tipo que le ha dicho que él no se mueve. El pobre hombre se lo dice al conductor y este le dice que no puede hacer nada, con malos modales. Al final le acompaña y consigue que el antipático le deje el sitio. En una de las paradas empecé a hablar con él y me explicó que necesitaba ir detrás por el problema de las piernas y que iba hasta Miami (yo que me quejaba de mis 40 horas y él tenía otras 20. Y otro chico iba hasta New York y tenía 74 horas de viaje). Al cabo de otra hora de viaje nos para la policía de fronteras y suben a hacer inspección de todos los documentos identificativos de los pasajeros. La cosa acaba llevándose a mi nuevo amigo fuera del autobús y marchándonos nosotros sin él. Comentarios de todo tipo, pero todos contra la policía. En la próxima parada para cambiar de autobús (saca mochila y vuélvela a subir, enseña de nuevo la documentación -coño, que soy yo, la de antes!-) paramos solo por 15 minutos. Nuevo tramo: desde no recuerdo a Dallas. En ese momento sube más gente y cuando subo yo escojo un asiento donde hay una señora que parece mexicana, para tener algo de conversación. Le digo no sé qué, en inglés, y no me contesta. La miro, ella a mi no, y se lo repito en español. Nada. Me tocan el hombro y una chica me dice que mi compañera de asiento es sordomuda. Pues si que va a ser entretenida la conversación!. En fin.

Arrancamos y los 5 minutos para el autobús y qué pasa? Pues que sube mi "enorme" amigo mexicano entre aplausos de todos los pasajeros que le habíamos acompañado en el viaje. Luego me explica que no llevaba la documentación porque se la habían robado unos días antes y hasta que no han verificado su identidad no le habían dejado ir y que encima le habían acompañado hasta alcanzar el mismo autobús. That's America!. Bueno, pues el viaje transcurrió más tranquilo esta vez y con las horas avanzando al final acabamos teniendo varias "charlas" con la sordomuda, unas veces por signos y otras veces con la libreta y el boli, pero charlas al fin y al cabo. Hasta le intenté enseñar a montar el cubo rubik que llevo para entretenerme y nos echamos unas risas. Siguiente tramo: Dallas-Shrevenport. Una follonera a la que ha encendido la mecha uno que estaba con las piernas en el pasillo y que se ha quejado cuando ella ha pasado para ir al baño. Menuda tipa. Se ha peleado con él, luego en otra parada él ha bajado y le ha vuelto a decir algo. Ella ha bajado del autobús corriendo, siguiéndole, y yo ya he pensado "ahora viene cuando se matan", pero no han pasado de los insultos. Menos mal que el hombre no ha vuelto a subir, pero eso sí hemos oido la versión de ella un buen rato. Y último tramo: Shrevenport-New Orleans. Por fin un tramo sin incidentes y con un buen autobús, pero como eran las últimas 3 o 4 horas ya no me ha dado tiempo de dormirme. He llegado el Jueves al mediodía habiendo salido el Martes por la noche. Wow!.

 

Lo siguiente ha sido llegar al albergue y que allá me dijeran que como era mayor de 40 años, aunque no lo pareciera (eso lo digo yo), no podía estar en un dormitorio compartido y que tenía que coger una habitación privada. Como no me quedaba otra y lo que quería era dormir he aceptado, pero el problema es que solo tenían habitación para una noche y las otras dos me tenía que buscar la vida. En fin. Aunque ha sido forzado, al final he agradecido estar en una habitación yo sola después de tanto tiempo. He estado hablando con una pareja de holandeses y luego a dormir. Por la mañana la chica del hostel ya me había buscado otro hostel y se lo he agradecido muchísimo. Estaba cerca. Cuando llegas piensas "que chulo" porque la casa es de las de estilo de aquí, pero ya el de la recepción, un fumador compulsivo y con pinta de moribundo, en los huesos, te da mala espina. Digamos que la casa en general parece que está bien, pero una vez has pasado la recepción ves que todo es un desastre, medio roto o roto del todo. Todo por el medio (el otro hostel era igual) y sucio. La habitación que me han asignado apesta. Me han dado la cama número 3. Rota!. Vuelvo y pido cambio. Segunda cama: rota también. Menos mal que en una habitación de 6 solo estamos 3. Pido cambio de nuevo. Tercera cama, perfecta o eso parece. Veremos.

 
 
 
 
 

Me he ido a dar una vuelta y me he destrozado los pies de tanto andar con las chancletas. Me he acercado a conocer el rio Mississipi. He recorrido el French Quarter, muy bonito, y me he quedado atontada contemplando la infinidad de músicos que hay por las calles tocando jazz o cualquier cosa, pero bien. Mucho ambiente y la ciudad muy bonita y tranquila.

La calle Bourbon, la más conocida del Barrio francés, se divide entre "sex clubs" y "music clubs", ya sabeis las diferencias entre unos y otros. Yo aquí no vuelvo de noche. También he visitado uno de los cementerios de la ciudad, porque hay muchos tours para visitarlos, pero no me ha parecido muy especial. No sé. En uno sé que hay una mujer enterrada que era una famosa bruja o de esas que hacen vudú (por la ciudad puedes ver varios locales anunciando "servicios" de vudú), pero sí era en el que yo he visitado ni me he dado cuenta y tampoco he visto que los varios turistas que iban acompañados de guias se parasen en un sitio en concreto. Bueno, que me gusta New Orleans, es como la imaginaba.

 
 
 
 
 

A la vuelta, hacia las 7, he empezado a hablar con una compañera de habitación, una motera de New York, y no hemos parado hasta las 12:30 de la noche. Ahora mismo son las 1:49. A ver quién se levanta mañana. Me voy a dormir ya e intentaré subir la entrada mañana. Me voy a dormir antes de que aparezca mi vecina de cama, una tiarrona negra, que en 10 minutos que ha estado sentada en su cama ha lanzado ya varios eruptos. Que agradable!. Buenas noches.



 

6 comentaris:

  1. Ves como los yankis están fatal!!!! No tiene nombre el viajecito que te han dado. Con lo de la sordomuda aún sigo descojonandome, ya te vale chocho, vaya ojo!!!!! Y va mi prima y se hace amiga del gordo indocumentado. O empiezas a elegir mejor o cualquier día te detienen a ti. Me parece una heroicidad tremenda los tutes en la sagales americana q te pegas, y lo de los hostel telita también!!! De momento en este no tenemos ni polis , ni sangre pero si a la negra eruptona que seguro que si te fijas cuando se quite las bragas tiene rabo, es un tío!!!!!
    En Dallas has visto a los ewing? Que pena no haberte tomado unos coñacs con Suelen, luci sigue borracha al lado de Ángel Casas.
    Bueno y ahora new Orleans, como esta después del Katrina? Se nota mucho? Por lo menos los músicos siguen en la calle tocando, así si!!!!! Cuando pasees por la ciudad mo te extrañe ver a una rubia bailando, es Lidia Lozano que sigue buscando a ylenia, ella la pobre a lo suyo.
    Ah!!! Prima antes de despedirme una pequeña bronca: haber s les haces un guiño a los que no pueden, o no saben escribir en el blog y nos piden q te demos recuerdos, animalillos, les hace ilusión.
    Bueno autobusera con papeles,que seguimos encantados de que te baya bien y de q nos lo cuentes.
    Tengocuerpode4porquevoyenautobusmuchorato y go, go, go

    ResponElimina
    Respostes
    1. Hahahahahaha!!! Miki....... gran!!!
      Queremos un blog tuyo cuando vuelva la Amparo!
      Fdo: una fans y go, go, go

      Elimina
  2. Igualito igualito que el bus nocturno de Barna al pueblo los fines de semana, claro que el trayecto es más corto, pero además se mezclan alcohol y demás sustancias...
    Espero que después de esta Odisea, Nueva Orleans cumpla las expectativas, porque... telita!!!
    Y vaya gente más friky por los USA, no sé yo si me gustaría vivir ahi!!!

    ResponElimina
  3. Ah! Me has dejao muerta con lo de los 40!!!!!! No doy crédito... Ahora sí que lo tengo claro, ahí no me ven el pelo #pandillaadultofobos No sea que se les contagie
    B7!

    ResponElimina
  4. "de color, de color negro"....jajajaja
    Eres muy grande Amparo! :-D

    ResponElimina
  5. No si digo yo que Olga tiene razon cuandome dice que yo tenia que ir a un viaje de 40 h como tu,para que se me pase la tonteria...te explico,me iba yo pa los bilbos cuando fue subirme al autobus y darme un ataque de ansiedad de verme encerrada,y alapa bajocorriendo sin poder viajar,sin telefono movil,sin agenda,histerica y sin acordarme de ningun numero,al final pude llamar al fijo de olga y me vino a buscar manel con las niñas,en fin vacances en montornes,al final conocere a mi sobrino cuando haga la comunion.Bueno corazon,sigue disfrutando que los demas lo hacemos contigo......y luego me decis a mi que me junto con cualquier especimen eh?besitos

    ResponElimina