divendres, 18 de maig del 2012

Floating y Mae Klong markets

15.05.2012

A las 6:30 estaba en la calle. ¡Que madrugón! Yo no sirvo para esto. Las de la recepción ya se reían cuando les decía "mañana voy a intentar otra vez levantarme para ir al Floating Market.  Este ha sido el quinto intento, creo, y a costa de dormir fatal, despertándome varias veces por la noche, y durmiendo abrazada al Ipad para que cuando sonara, primero, lo oyera, y después, lo pudiera apagar rápido para no molestar a la americana. A las 7 he cogido la auto-van. Eramos 8 personas, de las cuales otra pareja y yo éramos los

únicos que íbamos al pueblo ese del Floating Market. Al llegar, sobre las 8:30, como los tres íbamos al mismo sitio pues nos hemos juntado y hemos acabado compartiendo barquita para abaratar el coste. Hombre, lo de las barcas está bien porque te da otra perspectiva del mercado. Hace años debía ser más especial, pero actualmente la mayoría de las barcas centran su negocio en los turistas y en algunos sitios te empiezan a coger la barca y te la estiran para
que te acerques a ver lo que tienen en su tienda, en su barca, etc, que yo, cagueta como ya sabéis, eso de ir balanceándome en la barca, como que no!, que me venía a la cabeza aquella frase de Amador "!no toques! ¿Por qué tocas?" Luego algún balanceo más cuando la taiwanesa se ha puesto nerviosilla al ver una serpiente enorme que exhibían para hacerse fotos con ella... Y ya está. Pero bueno, ha estado bien, curioso, para recomendarlo.



Al acabar de allí, que eran las 9:30, les he preguntado a la pareja si se iban ya para Bangkok y me dicen que no, que querían ir al mercado de Mae Klong. Les pregunto si es interesante y lo que entiendo de la explicación es que es un mercado, que pasa el tren por el medio, que puedes comprar en la vía... Me preguntan si quiero ir con ellos y me apunto enseguida. Si lo han hecho por compromiso ¡que se fastidien! ¡Así aprenderán!. No, es broma, que son muy simpáticos. Hemos cogido dos autobuses hasta llegar a Mae Klong y ha sido lo más "amazing" (como diría Rafa Méndez) o lo más "flipante" (como diría Piero) que he visto hasta ahora. Os paso unas cuantas fotos para que lo veáis.

El mercado lo montan efectivamente en las vías. Es un mercado normal. No hay casi turistas. Está lleno de puestos de venta de carne, pescado, especies, ... de todo. Aquí ni camisetas ni nada por el estilo. Es un mercado normal diario. Bueno, pues tu vas paseando por la vía, y a las 11:27 la gente empieza a decir algo y corriendo todos empiezan a desmontar las paradetas y a echar los productos para atrás. A mi me han dicho "madam, madam" y me han indicado un huequecillo para meterme. A las 11:30 pasa el tren, a palmos de distancia de la gente y los productos. Y un señor tren, no un trenecito. Eso si, no va deprisa. ALUCINANTE! Tal como pasa, van volviendo a montar todo. En 3 minutos no queda ni rastro de que por allí haya pasado un tren. Y como la estación de Mae Klong es final de trayecto, a los 10 minutos vuelve a pasar en dirección contraria, y toooodos corriendo otra vez. ¡Wow! Creo que esto pasa 5 veces al día.

El mercado

Aquí ya empieza el cachondeo
Todos corriendo
Y aquí llega el tren:
Acaba de pasar...
… y todo montado de nuevo. ¡Como si nada!

En el tren de vuelta me he podido percatar que tienen muy calculada la altura del tren como podéis ver:


Hemos vuelto a Bangkok. Nos hemos echo una foto de recuerdo y he vuelto contentísima al albergue por haber estado ahí.



Cuando he llegado he visto que hoy somos 5 en la habitación. 5!!!. Yo que ya me había acostumbrado otra vez a estar sola en la habitación, o con otra chica como máximo. Son tres chicas jóvenes, alemanas. Parece que haya pasado un tornado. Todo por el medio. En fin. ¡A ver si les voy a tener que decir 4 cositas!. Definitivamente... ¡me estoy haciendo mayor!.

Me he quedado un rato por el albergue y luego me he ido a Kao San Road para terminar de cerrar el tour de Camboya. Me han dicho que me saldría más barato si iba por mi cuenta, pero aquí se ocupan de todo, hasta del visado, así que esta excursión la hago con agencia de viajes. Supongo que me podría ahorrar 30 o 40 euros, pero no tengo ganas de estar discutiendo en la frontera y con todos agobiándome para que vaya para aquí o para allí (y es lo que he leído en varios foros que es lo que me sucederá). Paso.

Al salir de la agencia me he dado un capricho. Si, si, si. Me he ido a cenar a un restaurante español de tapas. La zona está animada, y mucho, de hecho, nada más bajar las escaleras de la estación, alguna parada de ropa, discos , o zapatos, aquí se ha transformado con la oscuridad en paradita de consoladores, preservativos, dvd porno ... ¡Uy, uy, uy! No me estaré hasta tarde que con mi cuerpazo siempre voy llamando la atención.

Qué deciros de la cena? ¡Oh! ¡Ooooohhhh! Me he pedido: patatas bravas, calamares fritos, chorizo ibérico y pa amb tomàquet. Repito: ¡oh! ¡ooooohhhh! ¡Cómo me he puesto! Ah! Y una copa de sangría. !Buenísimo todo!.



Al acabar me traen otra copa de sangría porque era la "happy hour"(¿?). Les he tenido que decir que no. Si ya iba borracha con la primera copa! Ya me veía rodando por las escaleras del skytrain y yendo a parar encima de la paradita de "sex shop". Yo es que soy muy "sanota" y no bebo casi alcohol y, claro, luego a la mínima, pasa lo que pasa. No como algunos o algunas a los que no nombraré (y que se dé por aludido quien quiera) :)

Bueno, pues eso, UN DÍA ESTUPENDO!



dimecres, 16 de maig del 2012

Jim Thomson's house

13 y 14.05.2012

Antes de nada, quería comentaros lo sorprendida que me tiene no haber recibido un montón de comentarios a mis dos fotos en bikini de la entrada anterior del blog. Es más, algunos hasta me han felicitado por mi "estado físico". A ver, antes de colgarlas ya puse que os ponía unas fotos "increíbles". Hombre, la segunda, corriendo por el agua, era evidente, pero la primera ... ¿Qué pasa? ¿Que todas las del "Interviu" y "Hola" pueden, y yo no? Pues si hombre, yo también puedo "suavizar un poco mi contorno". Jajaja. Gracias a mi amiga X (no quiere que la nombre tanto) me he hecho unos arreglillos: aumento de pecho, reducción de abdomen, bronceado intenso... Pero, vamos, poquito, poquito, que yo casi no lo hubiera necesitado. Jajaja. Y venga, en la próxima playa, aaa lo mejoooor, pongo una de verdad. Esto sirve también para darle más aliciente al blog: ¿Qué contará hoy? ¿Colgará su foto en bikini?. Y también decir que tengo un primo al que quiero y me quiere muchísimo y al que tengo cieguito, porque, vamos, estaba seguro, creo, que el cuerpo era mio... Y mira que se ha cachondeado veces de mi barriga. En fin ...eso es amor y lo demás son tonterías. Mi hermana también me quiere... pero a ella le faltó tiempo para decirme que no colaba. :)

Bueno, vamos al lío. Ayer domingo me lo pasé todo el día en el albergue. Hice colada, envié algún mail, escribí la entrada de la isla para el blog, colgué las fotos en Picasa, hablé con Núria, Olga y Assumpta... Y ya está. Salir a comer, a cenar y se me pasó el día volando. Aún me han quedado cosas por hacer.

Hoy no, hoy me he levantado, he desayunado y me he echado a las calles (esta frase la utiliza mucho Belén Rodríguez en su twitter). Estoy muerta. Debo acordarme al regresar a casa lo primero, hacerme un trasplante de pies. Los míos habrán muerto seguro. El aumento de pecho lo dejaré para más adelante :)

He ido por unos "asuntillos" a la embajada de Vietnam, y luego a la de España, y ya se me ha hecho mediodía. Iba andando a ver si veía algún rastro de la embajada española, que me ha costado un montón encontrar porque habían cambiado de dirección y nadie me sabía informar, hasta que una chica piadosa me ha indicado a la zona a la que se habían mudado, sin mucho detalle. Pues eso, iba andando a ver si veía algún rastro de la embajada española y al cruzar una avenida me cruzo con una pareja que iban hablando en español. Me he dado la vuelta al tiempo que les preguntaba "perdona, ¿sois españoles?". Muy simpáticos. No sabían dónde estaba la embajada, pero él ha preguntado a un policía y me ha dicho que estaba a unos 500 m "en esa calle". Hemos estado hablando unos 10 minutos. He andado 10 minutos más, lo que yo he considerado que serían 500 m, y, ala, a preguntar. En el segundo rascacielos en que he preguntado me han dicho que era el siguiente. Y efectivamente, había también en la entrada un cartel que así lo indicaba, en el piso 23 estaba la embajada española. Y todo para asegurarme de que si salía a Camboya no iba a tener problemas al regresar.

Al salir de la embajada, he visto una chica en la planta baja a la que había visto también en la planta 23 con mucha pinta de española. Le he preguntado para ir desde allí a la Golden Mountain, o a algo que fuera interesante, y me dice "¿No has estado en la casa de Jim Thomson?" y yo, "no", "pues eso es lo imprescindible". Me ha indicado para llegar... y ha sido, junto al Gran Palace, la visita que más me ha gustado en Bangkok.

Resulta que Jim Thomson era un arquitecto americano, que fue para Thailandia, como miembro de los Servicios Estratégicos americanos, y que acabó fijando su residencia allí. Se hizo famoso por contribuir a la expansión mundial de la seda tailandesa, por su colaboración al país, y por la originalidad de la casa que construyó. Está formada por seis edificaciones, con arquitectura típica tailandesa, cada una traída de diferentes regiones del país y que datan de hace por lo menos dos siglos. Las piezas que contienen son antigüedades y lo mejor de todo es que es una visita guiada en la que te van explicando las piezas lo que son, y su historia. Hay cosas muy bonitas y la explicación de la guía merece un diez.

Al final como la casa y las piezas de arte que tenía creaban mucho interés, creó un museo-fundación accesible al público y los beneficios los dedicó a obras caritativas locales.

Él, acabó desapareciendo en la selva de Malasia, pero su familia deseó continuar con la labor de su Fundación. Todo, todo, copiado del folleto (y resumido) :). La lástima es que no puedes hacer fotos dentro que es lo que es más chulo.







Luego he cogido un barco en un canal pequeño (en el que casi me doy un batacazo al entrar) y me he ido a la Golden Mountain. Bueno, qué os puedo decir, me ha recordado a mis primeros días aquí, o a los días de la India. ¡Un calor! ¡Unas escaleras! ¡Un morirse, vamos!. Y luego tampoco es que sea tan bonito. Lo que tiene es que desde arriba del todo (¡como no!) tienes una vista espléndida de toda la ciudad.



Al final he andado un ratito más para coger el barco del rio, y luego en skytrain hasta "casita".

Hoy tengo compañera de habitación. Sara. Una americana de Seatle. Hemos estado hablando un rato y me ha explicado que conoce Madrid, Barcelona, Granada y Sevilla. Y que le encantó España.

Me ha preguntado dónde ir y, bueenno, bueenno, ¡yo me he hecho la chula y la "enterá"!. Alguna vez me ha de tocar a mi.





diumenge, 13 de maig del 2012

Conociendo Koh Chang



El miércoles me fui a la playa. A una isla. En las mini-van. Perdí la de las 10, que salió a las 10:30, porque estaba llena, así que tuve que coger la de las 11, que salió a las 12. El de las furgonetas ya estaba un poco cansado de que le preguntara: ¿es ésta?, ¿es ésta?. Con su último noooooooo ya había notado que le estaba empezando a molestar. Quin caràcter! ¿Pues no están para atender al público?. Ya no le pregunté más y cuando llegó enseguida me indicó que ya podía subir ... para que no le molestara más, supongo.

A medio viaje, como siempre, parón en la gasolinera y todo el mundo abajo, menos yo. Entonces es cuando, irremediablemente, viene el conductor a hablar conmigo para decirme "toilet, toilet" y yo "no, no", y él insistiendo. Debo tener pinta de padecer incontinencia urinaria, supongo.

Lo que en un principio se trataba de un viaje de 3 horas al final se convirtió en uno de 6. Se ve que no nos entendimos con el chico tan simpático de las furgonetas. Bueno, la cuestión es que en la furgoneta solo iba una chica tailandesa que iba hasta la isla de Koh Chang, así que yo ya no me separé de ella. Después de hablar un buen rato, bueno, de escucharla básicamente, ya pensé que muy fina, muy fina, no parecía que estaba. En fin.... ¡tengo un ojo para escoger compañeros!.

Pero la verdad es que me fue estupendo juntarme con ella porque me indicó en todo momento lo que tenía que hacer: "compra el billete aquí" "no, este ferry no, vamos al otro que es más rápido" (una carraca de ferry). Luego, ya en la isla, cogimos un taxi para que nos llevara a la White Sand Beach. Ella se bajó antes y a mi me dejó delante del hotel que había indicado.

7 de la tarde, oscuro. Nada más bajar, verlo y pensar "¡ay, ay, ay!". De lujo. Como supongo que ya habréis imaginado se me ocurrió ir sin reserva previa, tras dos intentos fallidos por internet. Tonnnnta!. Bueno, pues eso, que entro y las recepcionistas mirándome... ¡con una cara! La verdad es que cantaba un poquito entre la gente que estaba en el hall. Pregunto si tienen habitaciones y el precio y me dicen que, al cambio, a partir de unos 60 euros, pero que esas están agotadas y que les quedan algunas de 100 euros. En España hubieran costado tres veces más. O sea, imposible  porque se me iría todo mi presupuesto al aire. Me indican que hay muchos hoteles y que pregunte. Así lo hago ... y ahí es cuando me empiezo a preocupar.. y mucho! porque uno por uno me van indicando que están completos. Ya me veía volviendo al de 100 euros, porque lo que era claro es que de la isla ya no podía salir. Al final encuentro uno con habitación de 37 euros, con aire acondicionado. Está muy bien, la verdad. Ese precio me hace salirme de mi presupuesto diario, que son, como máximo 38/40 € al día, por alojamiento, comidas y todo. Justito, si, pero es lo que debo gastar si no quiero volver antes a casa. Hasta ahora he conseguido pasar con 25/30 para los gastos diarios, incluidos los gastos por desplazamientos. Ja veurem.

El jueves a las 10 ya estaba en la playa, dispuesta a hacer una caminata, porque yo tumbada al sol no sé estar. La playa está muy bien, y no hay casi nadie, así que me pregunto dónde narices están los que ocupan los hoteles?, booooh? Y hoteles hay un montón, porque aunque la isla es selva casi todo, tiene 4 o 5 playas de arena que es donde se han instalado casi todos los Resorts.

He hecho una caminata de 2 1/2 h. He comprado mi comida en unos chiringuitos: sandía y piña. Y luego un ratito a la piscina. ¡Esto si que es vida!

Por la tarde, después de estirarme un ratito en la habitación, he decidido irme a Bang Bao, en un extremo de la isla. A buena hora! Aquí las pick-up se aprovechan de ser el único medio de transporte posible, así que me ha costado una pasta llegar hasta allí. De camino coincido con una pareja catalana que están acabando su vuelta al mundo de 6 meses. Están encantados. Solo hemos podido hablar 3 o 4 minutos, pero nos hemos deseado suerte y buen viaje y yo ya he continuado el trayecto con una sonrisa en los labios. Una sonrisa que en menos de media hora ya se había borrado completamente de mi cara dejando paso a una expresión de preocupación. Os cuento: resulta que en la furgoneta íbamos una pareja y yo y todos en dirección a Bang Bao. En un momento dado nos salimos de lo que sería la carretera principal (principal, secundaria, terciaria... solo hay esa) y nos metemos por un caminucho. Para la furgoneta y baja el conductor y la pareja. Les indica un sendero para llegar a su hotel y luego me mira y me dice a mi que baje. Yo le digo: "I'm going to Bang Bao" y él " yes, this is Bang Bao" y yo "¡joder!" ... Por no decir "¡ay, madre!" :). Me indica un senderito y me dice que ande por allí 150 metros y que ya me encontraré el "shopping" yo la verdad que a esas alturas con encontrar vida después de los 150 metros ya me conformaba. Se va y yo empiezo a andar. Estoy en el medio de ningún sitio y si que se ve alguna barraca, pero gente no. Primer puentecito y yo ya empezar a soltar lindezas por la boca. Entre que se mueven los tablones y que pienso que en hora y media empezará a oscurecer, ya me empieza a entrar el "canguelis". Pero a ver, a mi qué se me ha perdido ahí? Con lo bien que yo estaría ahora tostando mi cuerpo al sol. En fin.

Sigo caminando y segundo puentecito, hay que joderse! Y con perro incluido en medio del paso! Mi cabeza diciendo: "Amparo, no tengas miedo, a Didi le mordió un perro en Tailandia, pero no pasa nada" (y como dice Núria, "y tú sin la antirábica!"). Tengo dos opciones: o paso y me arriesgo con el perro o me quedo ...y me muero de miedo. Opto por la opción uno y es empezar a cruzar la pasarela y dejar de preocuparme el perro, al que por otra parte le importo bien poco. Pues eso, que ha sido empezar a pisar las tablas y pensar que se rompía en cualquier momento y me iba abajo. Crujir, crujían todas las tablas. Otras estaban sueltas. En fin, yo me imagino las risas si alguien me estaba mirando (aunque no sé desde dónde), sobretodo cuando he pasado al lado del perrito. Y la verdad es que la pasarela era corta , casi sin altura, pero qué quieres ... no soy muy valiente.
He acelerado el paso y al momento he salido a un claro desde donde ya se ve la civilización. Menos mal. Hombre, shopping, shopping, sí que se puede hacer pero consiste básicamente en un muellecito donde atracan los barcos que llevan turistas a hacer submarinismo y donde han instalado puestos de venta con todo de productos para esos mismos turistas. Lo de siempre, pulseritas, camisetas, chancletas,.....). Paso un rato echando un vistazo y a la media hora atraca una barca con todo de turistas a los que esperan ya taxis. Yo me voy con ellos por si acaso. Aventuras las justas! Que esta isla cada vez me recuerda más a la de "Perdidos". Cagueta!.

Al dia siguiente día de relax con el mismo plan de antemano: playa y piscinita. Más que nada porque el agua del mar está bastante caliente (¡que lo diga yo!) y la de la piscina algo, aaaaaalgo, más fresca.

Mientras estoy en playa se me ha acercado una familia para hacerse una foto conmigo. En India creo recordar que me pidieron 4 fotos, que yo en las dos primeras pensé que querían que les hiciera yo la foto, pero que ahora ya cuando veo que me señalan la cámara digo, "sí hombre, sí". En Tailandia solo me había pedido un padre hacerme una foto con su hija y luego se la hizo también él conmigo. Se te hace un poco raro, la verdad. Es como si yo voy por Montornès y le digo al de los "chinos" que se haga una foto conmigo... a saber como reacciona, porque tiene un carácter ese hombre! (que yo lo he visto enfadado :) ). Bueno, a lo que iba, que si ese día tienes el día optimista piensas "claro, les llama la atención una chica guapa, con un cuerpazo, y el pelo blanco" y si lo tienes pesimista pues "a ver si me han tomado por una especie en peligro de extinción....tipo foca". Todo depende siempre del color con que se mire, pero bueno, que de todas maneras te sientes "rara". Y encima nunca te enseñan como has quedado!

Por la tarde he ido a una zona donde tienen elefantes ... Y un macaco para hacerse la foto con él. Pobres!

A veure si encara tenim de venir els de MONA!. La excursión me ha costado una buena sudada y cuando he vuelto al hotel a darme una ducha he visto que, encima, me había quemado un "poquito" al sol. Lo que faltaba!

El día siguiente es el de vuelta. Nos toman el pelo como quieren, a mi y a otros turistas, con el tema de los taxis, pero finalmente conseguimos llegar al ferry. El trayecto de 5 horas de la mini-van no tendría nada de especial... si no fuera porque una de las ocupantes ha montado un numerito al llegar a Bangkok. Resulta que yo me había ya fijado en ese chica porque era muy guapa, con los ojos azules muy bonitos (me recordaba a la Natasha Romanov de "mujeres ricas") e iba acompañada de un tailandés feo, pero feo. Poquita cosa, con una mata de pelo imposible. Parecido a Camarón pero en feo. Y claro me habían llamado la atención. Primero había pensado que estaban juntos sentados y nada más, pero mientras íbamos en el ferry ya era evidente que eran pareja. A la hora de subir a las auto-van, cada uno ha subido a una diferente. Se han llamado un par de veces por teléfono y todos los demás pasajeros hemos podido oir perfectamente la conversación. Ella por el acento era rusa (de ahí lo de Natasha) y le decía, supongo que a Camarón, "darling, I love you" " I'll wait for you, you wait for me" kisses, kisses -con sonido incluido- bueno, vamos enamoradita perdida. Bueno, esto era solo para daros su perfil. Así que llegamos a Bangkok, y a los 5 minutos se levanta y se va hasta el conductor. Y no estoy hablando de un autobús, estoy hablando de una furgoneta. O sea, se levanta, molesta a todo el mundo y se dirige al conductor para empezar a gritarle que por qué no ha parado en el aeropuerto (con acento ruso, claro), aquel, que no habla inglés, normalmente solo saben decir "toilet, toilet", le contesta a saber qué, y ella enfadada gritando. Unas chicas tailandesas que van delante le dicen que la furgoneta no va al aeropuerto, que va a Victory's Monument, y ella diciendo que no, que a ella le han dicho que iba al aeropuerto y que va a perder el avión. Seguimos avanzando, el conductor pasando, y la chica cada vez más nerviosa. Las otras le explican que desde el fin de trayecto puede coger una linea del BTS, el skytrain, pero ella que no, que le han dicho que paraba en el aeropuerto. En fin. Coge y se vuelve a su asiento... Y empieza a llorar. Pero a moco tendido. A mi me daba mucha pena... Ya me imaginaba en su misma situación!. Al final las chicas tailandesas hablan y hablan con el conductor y este para. Ellas le dicen a la rusa "mira bájate aquí, aquí arriba hay una parada del skytrain y te lleva al arropuerto". Ella vuelta a llorar y a decir que no, que lleva mucho equipaje y que no puede arrastrarlo y que si no es con taxi ya no llega. Aquí ya nos empezamos a desesperar todos. Al final baja el conductor con cara de pocos amigos, con un cabreo monumental, para un taxi, abre el maletero, saca las maletas y le indica que ya puede bajar. Las chicas tailandesas le dicen que baje y coja el taxi y que no está muy lejos... Y que no se preocupe, que todo irá bien, que llegará al avión, blablabla, blablabla. A saber!

Bueno, y ya está. Después de este episodio, que os habrá costado más tiempo leerlo que el tiempo que transcurrió en verdad, llegamos a casita. Me han recibido con una sonrisa, me he tomado mi cervecita "Chang" y a descansar.


Perdón. Esta vez la entrada en el blog es larga pero, claro, son 4 días.

Os dejo algunas imágenes "increíbles" de la isla ;)












Jajaja. Un poquito de sentido del humor. Qué, aún persisten los rumores?

Gràcies Núria, pel que ja saps :)



dijous, 10 de maig del 2012

De paseo por Bangkok

7 y 8.05.2012

Dos días tranquilitos antes de volver a marchar. He paseado por diferentes puntos de la ciudad. Gracias a Dios ya no hace tanto calor, yo creo que debemos estar sobre los 33 o 35 grados y la verdad es que lo noto mucho. De todas maneras las gafas se me siguen empañando muchas veces al salir del BTS pero es que la temperatura en los vagones es exagerada. Fot una rasca!

He cogido el barco y me he acercado a Kao San Road de nuevo. Definitivamente es como Lloret. Todo lleno de turistas y amplia oferta de todo para ellos: "se hacen rastas", "se hacen trenzitas", "tatuajes con henna", ropa hippie, camisetas con frases originales,… Y multitud de agencias de viajes con infinidad de ofertas de tours y actividades. Yo he venido precisamente a mirar el tema de la escapada a Camboya, pero me voy sin tenerlo aún claro.

Mira que si vuelvo con rastas! Uffff! ya me imagino los comentarios de mi tia Merce y mi tía Finita, que son las personas que más se preocupan por mi pelo en la familia.

He acabado mi paseo por la calle de los mochileros haciendo un "Fish Spa" de 15 minutos. ¿Típico tailandés? Pues no, pero me apetecía. Ya llevaba un ratito mirando como los peces le "comían" los pies a una turista y el de allí insistiéndome para que me sentara. Le he preguntado a la mujer si dolía y me dice: "no, is great". ¡Que impresión!



Al principio no conseguía aguantar los pies. Los iba levantando al tiempo que lanzaba pequeños chillidos e improperios. Un número. La que se lo pasaba bien era la otra turista. A los dos minutos, o antes, ya te acostumbras, pero, eso si, me he pasado todo el rato con la piel de gallina y sonriendo... Sonriendo, hasta que se me ha caído el monedero al agua. Resumiendo, he metido enseguida el brazo para cogerlo, pero como estaba bastante alta no llegaba y he levantado los pies, todo con unos movimientos bruscos que seguramente han ocasionado a los pececitos un trauma para los siguientes días. He recuperado el monedero, chorreando, y al momento salía de allí que más que baño de pies parecía que había hecho inmersión de cintura para abajo, por lo mojada que iba. He estado intentando secar el dinero. Afortunadamente parece que los Baths aguantan lo que se les eche :). Los que no sé si volverán a ser los mismos son los pececitos después del susto… y mi psoriasis. :)

He ido también al Pak Khlong Talat, el mercado nocturno de las flores. Se monta cuando cae el sol, así que como he llegado un poco pronto he tenido que matar el tiempo paseando por un parque cerca donde, por casualidad, estaban organizando un acto del Club Rotary que este año celebran congreso anual en Bangkok. Era tipo feria de pueblo, varios escenarios, muchas flores, y varios presentadores con micro.



Datos que no he comentado hasta ahora de los tailandeses:

  • A los tailandeses les gustan los micros. Yo he visto que a la que pueden ya están con él en la mano: en los centros comerciales, en las paradas de autobús, en los parques… y sino también tienen varios karaokes para darse al griterío.
  • A los tailandeses les gusta leer. Las librerías están llenas de gente leyendo. Tu entras en una libreria, que no biblioteca, a buscar un libro y tienes que ir esquivando a la gente de pie, o sentada en el suelo, que está leyendo algunos de los libros a la venta. ¡Y que ya van por la mitad!
  • A los tailandeses les gusta la música. Ves a cantantes en las zonas de paso de gente, ves a jóvenes cargando con instrumentos, y sobretodo, sobretodo, ves un montón de programas en la tele tipo nº 1, o American's Idol, etc.
  • A los tailandeses les gusta cuidarse, esto creo que ya lo había comentado. Solo hace falta ver la cantidad de tiendas dedicadas a la belleza o la cosmética y peluquerías o similares. Me da rabia cuando vuelvo ya para el albergue por la tarde, con mis andares cansinos, mi camiseta sudada y mi pelo mojadito del calor, y las veo a ellas todas "peripuestas" con su pelo cuidadísimo. ¿Qué imagen les debo dar? Prefiero no saberlo.

Bueno, a lo que iba. Volviendo del mercado floral, que tampoco es tan especial, he ido a ver si cogía un barco, o tendría que coger un taxi que me saldría mucho más caro, ya que el sitio queda bastante apartado de mi albergue. Estaba oscuro y esa zona del rio estaba prácticamente vacía. Yo a paso ligero, y cuando llego veo que pone que el último barco ha pasado ya. Le pregunto al único señor que pasa y me dice que si, que sí que hay barco. Yo venga a enseñarle el reloj para asegurarme que no se equivoca y el convencido que si, que en 15 minutos llega el último barco. Se va y me quedo rezando para que sea verdad porque cada vez es más oscuro y estar sola en la plataforma esperando, sin vida por la zona, ya me está dando un poco de miedo.

Veo a dos que parecen europeos que se acercan. Menos mal. Aunque digo yo que a veces hacemos cosas extrañísimas. Por ejemplo, estos dos. La mujer normal, pero él… Él tiene una pinta para salir corriendo. Mediana edad, melena, pero de poco pelo, bigote tipo motero heavy, que acaba debajo de la boca, tatuado en cada centímetro de sus brazos, y grandote, grandote. Un tiarrón. Vamos, que yo me lo encuentro a él de noche, en Europa, en una plataforma solitaria del rio, y seguramente me asusto un poco. Y aquí con estos pobres tailandeses, que se ve que son buenas personas (bueno, de todo habrá), el alemán me parece un ángel de la guarda. Cosas de la mente… un poco racista, supongo.

Al final ha pasado el barco y me he vuelto a casita.

Aquí os dejo un poco de colorido: